Todo empezó en el mes de julio de 1920, no se podría concretar que día fue, pero por aquella época en Buñol, tenía fama de tener unas buenas fuentes, unos buenos parajes y sobre todo unos buenos hospedajes. Fue entonces por aquel mes de junio, cuando la plantilla de fútbol del Gimnástico, visita la localidad de Buñol, para realizar la pretemporada. Concretamente en la posada de la Jarra, apegada al río de Buñol. Estos señores realizaban sus pequeños juegos con el balón en el Paseo de San Luis y algunos jugadores como Aurelio, Silvino (que jugó en el Buñol), Molina, Cervilló, los hermanos Cima de Villas, Civeras (que también jugó con el Buñol), Marco, Enrique y Ventura, vieron como la chiquillería y algunos no tan chiquillos veían con entusiasmo el golpeo de la pelota.
Al ver que los días pasaban y cada vez que salían al Paseo a ejercitarse, tenían muchos espectadores para verles, Aurelio, insistió a una cuadrilla de jóvenes entre los doce años a los veinte años a formar un equipo de fútbol. Las palabras de cachondeo de Aurelio hacían a aquella cuadrilla de amigos entre los cuales estaban Claudio Galán, Miguel Ferrer, Francisco Martínez, Vicente Pérez, Desiderio Criado, Monterde, Bonara y otros jóvenes de la localidad, no se la tomaron a cachondeo. Los días fueron pasando y Aurelio les daba argumentos para comenzar a hacer un equipo de fútbol, entrenándoles, enseñándoles a pegarle a la bola de trapos que se hacían los futuros jugadores buñoleros, en fin juegos para que les entrara ese gusto por practicar un deporte poco conocido en la localidad de Buñol. El gusanillo comenzó a crecer y los jóvenes ilusionaron a otros y así como el que no quiere la cosa, la noticia se extendió por toda la población. Muchos convecinos lo tacharían de una locura de juventud, influenciados por la juventud de la capital, además quienes iban a verles pegarles patadas a una bola de trapos.
Cuando a finales de julio de 1920 se reunieron los componentes de la Peña Calsetín Blanco, que tenía su sede en el Toison de Oro y Gran Café Moderno, mucho más conocido como Casa del Tío Churro, más tarde sería Comestibles los Claveles y en la actualidad hay una finca de piso y la Carnicería Tito, justo enfrente del local de unas de nuestras más ilustres Sociedades Musicales de Buñol, la Artística, más conocida como los Feos y al lado del Ayuntamiento de Buñol.
Los jóvenes reunidos en aquel local, contribuyeron a la creación del Sporting Buñol, su aportación fue simbólica 1 céntimo, la de ser jugadores de aquel equipo y de componer su Junta Directiva. De aquel grupo de jóvenes se podía destacar a Miguel Ferrer Martínez, Desiderio Criado, Leonardo Más, Vicente Pérez, Leopoldo Galán, Claudio Galán y Pompeyo Criado que en aquella época contaba con 12 años y algunos de otros jóvenes de la localidad.
Miguel y Claudio tenían amigos importantes contactos como los hermanos Milego, uno de ellos presidente de la Federación y el otro un grandioso árbitro de la época. Al igual que el intimo amigo de Claudio Galán, Ocaña, jugador andaluz del Sevilla CF. Estos contactos podían servir para un futuro, y porque no, para salvar algún que otro bache en lo deportivo.
En dicha reunión se tenía que decidir, cual sería los colores del Sporting Buñol, donde se jugaría sus partidos de fútbol. Uno de los fundadores propuso que los colores fueran blancos, (por ser una prenda que todo el mundo tiene en casa). La propuesta fue aceptada por todos, pero a la hora de buscar la ubicación del campo, no se encontró sitio alguno. Además la idea era más grande, el de intentar crear un equipo filial para poder nutrir al Sporting Buñol de jugadores.
La primera Junta Directiva que se conoce y que salió de aquella reunión, tuvo un capital de 2,5 pesetas (0,02€) con aportaciones de todos sus componentes, más algún que otro familiar, y fue la siguiente:
Presidente: D. Leopoldo Galán
Vicepresidente: D. José María Pérez
Secretario: D. Pompeyo Criado
Tesorero: D. Deseado Morán
Cajero: D. Alfonso Martínez
Vocales: D. Miguel Ferrer
D. Francisco Martínez “Paco Bola”
D. Desiderio Criado
D. Leonardo Más
D. Vicente Martínez
Hasta finales de 1920 todo quedo en agua de borrajas. Los más entusiastas seguían alimentando la llama de poder hacer un equipo de fútbol, aunque costará Dios y ayuda para hacerlo. Pero hacía falta un campo de fútbol donde poder ir a jugar, donde demostrar toda la valía de aquellos primeros jugadores del fútbol buñolero, y que mejor lugar que el Paseo de San Luis.
Cuando en enero de 1921 los jugadores del Gimnástico, Aurelio y Silvino, volvieron a la localidad de Buñol, la base principal de un equipo esta formada, pero la falta de un terreno de juego, era el principal escollo. Leopoldo Galán y Deseado Moran, consiguieron una gran amistad con aquellos jugadores y les explicaron que no había campo de juego, en el Paseo de San Luis, se organizaban partidos, o como dicen ahora pachangas, entre los jugadores buñoleros. Uno de los primeros entrenadores que tuvo el primitivo Buñol fue, Silvino, que quiso que aprendieran a pegarle bien a aquella pelota de trapos.
Durante los días que estuvieron los dos jugadores del Gimnástico en Buñol, miembros de aquel principio de equipo fueron a hablar con la familia López Fayos, que tenía un bancal de oliveros junto a la antigua fábrica de la Hilaturas. Tras una charla de casi tres horas, medio convencieron a la familia López Fayos, que tan solo accedió a que se arrancaran la mayoría de los oliveros y dejando tan solo un par, que daban al camino del Cementerio. El único impedimento que se puso fue, que estos árboles serían arrancados por el equipo y trasplantados a otro bancal cercano. Al primer campo de fútbol de la localidad se le llamo Campo de la Balsa Nueva, por estar al lado de una nueva balsa de riego.
Claro esta, que el terreno de juego no tenía las medias reglamentarias, ni porterías, ni disponía de duchas, ni casetas, ni bar, ni dada de lo que hoy estamos acostumbrados a ver, pero eso fue el primer campo de fútbol de nuestra localidad.
Después de dos semanas de duro trabajo, algunos miembros del equipo, tuvieron que nivelar el terreno de juego, porque había muchos socavones y con la colaboración de los jugadores del Gimnástico, marcaron el primer campo de fútbol de la localidad.
A finales del mes de febrero de 1921 el terreno de juego estuvo en condiciones de jugar el primer encuentro de fútbol en Buñol. Aquel equipo estaba formado por Joaquín Morales, Dativo Lujan, Román Giménez, Leopoldo Galán, Claudio Galán, Bonara, Arquímedes Monterde, Desiderio Criado, Ricardo Alis, Paco “Bola”, Desiderio Criado, Silvino, Molina, Leonardo Mas, Vicente Martínez, Vicente Pérez, Francisco Martínez, Miguel Ferrer, Alfonso Martínez “Panojica Rosera” y otros muchos que se han olvidado en la memoria.
La anécdota de este primer partido fue la siguiente: la amistad que unía a Ricardo Alis (boxeador de aquella época) y Ricardo Zamora (portero del Barcelona) que eran como hermanos. Pues bien, por aquellos años, en los partidos internaciones amistosos contra, los equipos se podían reforzar con otros jugadores que no fueran de su equipo, y el Valencia que se tenía que enfrentarse a la Roma, pidió al FC. Barcelona, que le prestará a Ricardo Zamora. Este jugador se alojó en la casa de Ricardo Alis, durante los cuatro días que cedieron al jugador al Valencia. Claro esta estado viviendo en la localidad de Buñol, Ricardo Alís le pidió el equipaje para jugar el partido. Por aquel entonces, los árbitros que dirigían los encuentros tan solo se limitaban a inscribir el nombre del jugador, sin apuntar los apellidos de los gladiadores del fútbol. Durante este primer partido, el colegiado del encuentro apunta el nombre del portero Ricardo, este tal Ricardo no era nuestro famoso Ricardo Alis, sino el portero de aquel entonces del F. C. Barcelona, Ricardo Zamora.
El primer partido oficial del Sporting Buñol, en el campo de la Balsa Nueva, fue un amistoso contra el Gimnástico. La victoria fue visitante, pero los jugadores que pasaron a la historia fueron;
Ricardo Zamora (portero), Paco “Bola”, Desiderio Criado, Leopoldo Galán; Claudio Galán, Bonora; Arquímedes Monterde, Leonardo Más, Vicente Martínez, Miguel Ferrer y Vicente Pérez.
Realmente debería ser algo irreal para nosotros, (tal como esta confeccionado el fútbol), el ver a nuestros antepasados, llegar desde sus casas vestidos de jugadores de fútbol, cambiándose en los bancales cercanos o los equipos de fuera, que llegaban en el tren. A pesar de todo, así fue como hecho a andar nuestro equipo de fútbol y sobre todo el fútbol en nuestra localidad.
No se podría decir que día fue, pero entre el 15 y el 20 de enero de aquel año 1921 la junta directiva tuvo que decir, si entrar en la competición y estar federado. El presidente Leopoldo Galán, junto con Dativo Lujan, viajaron a la Federación, a Valencia, para inscribir al equipo en la competición.
La falta de miembros en la Federación, hizo que se dejarán inscribirse para la temporada siguiente, pese a no estar legalmente registrados en el Gobierno Civil de Valencia como Asociación deportiva, ni tener el campo las medidas reglamentarias. El acuerdo que se llego con la Federación fue; inscribirse de manera oficial y que las dimensiones del campo fueran más o menos las reglamentarias.
Los dos impedimentos que ponían la Federación, eran bastante lógicos. Aquel primer terreno de juego, no se podía alargar, ni ensanchar, pues materialmente era imposible, ya que cruzaba un camino, pegada a la horma del campo de fútbol, y los Estatutos nadie sabía que se tenía que realizar.
Ante la imposibilidad de tener un campo con las medidas reglamentarias, la directiva del Buñol, tuvo que buscar un nuevo lugar para poder ubicar el campo de juego.
En marzo de 1921 dado el auge que estaba cogiendo el fútbol, era espectacular, la gente se colocaba alrededor del campo, para poder observar las evoluciones de sus paisanos. Viendo que los aficionados cada vez eran más y que la chiquillería les gustaba mucho el pegar patadas a una pelota de trapo. Fue entonces y solo entonces, cuando se crea el primer filial del Sporting Buñol. Un primer filial que se llama Unión Cervantes, que dará muy buenos jugadores al primer equipo. En ese mismo mes, el Alcalde de Buñol, D. Fernando Galán, hizo saber la junta directiva de Sporting Buñol, que deberían cambiar el nombre por el Buñol Sporting Club. Nombre con mucha más solera y que sin lugar a dudas llevaba el nombre de la población en primer lugar. Además todos los aficionados del equipo no pronunciaban bien el Sporting Buñol.
Comenzaba casi el verano de 1921 cuando la Junta Directiva en cabezada por su Presidente D. Leopoldo Galán y varios jugadores entre los que se encontraban C. Claudio Galán y D. Desiderio Criado, intentaron hablar con los dueños de diversos bancales de huertas que había alrededor de Buñol, el no fue la constante. La última posibilidad que había, era hablar con el Alcalde de la localidad, D. Fernando Galán, hermano de Claudio y Leopoldo, para que tomara cartas en el asunto. El entonces alcalde, les propuso también un cambio en el nombre del equipo, en lugar de Sporting Buñol a llamarse Buñol Sporting Club.
Como el Ayuntamiento no tenía medios materiales para comprar los terrenos para un nuevo campo de fútbol. Fernando, Leopoldo y Claudio, dicidieron el ir hablar con D. Francisco Carrascosa Pilán (más conocido como “el tío Paco Carrascosa"), era propietario de un bancal de huerta, que las tenía arrendadas a los hermanos Galán. El sitio era el idóneo, estaba al lado del Balcón de Pilatos, el gran mirador de la localidad y donde se podía ver todo el pueblo de Buñol y su Castillo. Tras un tira y a floja, D. Francisco Carrascosa Pilán, arrendó los bancales por una cantidad nada despreciable para la época de 100 pesetas anuales o 0’60€ de la actualidad.
Con la aceptación de D. Francisco Carrascosa Pilán, de ceder los terrenos para el nuevo campo, a cambio de una cierta cantidad de dinero. Dinero que tan solo se pago unos años, luego...
Temporada 1921 – 22
Una vez conseguida el arrendamiento de la propiedad, decidió que el nombre del campo se llamara Pilatos, al igual que el mirador. Así fue como el “Campo de Pilatos” comenzó su andadura, los dirigentes del Buñol SC, apoyados por aficionados y alguna que otra empresa, construyeron la única grada que tendría el campo y que se encontraba alojada detrás de la portería, cara al sol de poniente. La construcción de la grada y de los vestuarios, costaba muchos dineros y la gran mayoría de esos dineros salieron de la Alcaldía, que una vez más salió en defensa del Buñol.
Una vez comenzada la construcción del Campo de Pilatos, se decidieron que las oficinas de la entidad blanca estuvieran en la pastelería de Rafael Escalmbrin, que era propietario el Tío Bolondín, (actualmente es donde se encuentra la Sociedad Musical la Artística). Allí se redactó los primeros Estatutos de la entidad y que fueron aprobados por el Gobierno Civil el 25 de Julio de 1922 con este hecho se da comienzo, en el ámbito institucional el Buñol Sporting Club y que costaron alrededor de 6 pesetas (0,04€), entre papel del estado y viajes a Valencia de varios directivos.
Los chavales más jóvenes de la localidad, también querían participar y porque no formar parte del equipo, así fue como, se organizó el primer campeonato de peñas, donde salieron muchos jugadores muy validos para el equipo del Buñol y para incluso alguno de los equipos punteros de la Comunidad Valenciana.
Durante esta primera temporada, el conjunto buñolero disputó varios trofeos, en diversas localidades de la provincia de Valencia, dejando en algunos lugares un buen sabor de boca a los aficionados, en otros tenían que coger el tren con lo puesto, por no salir trompicados.
Cinco meses más tarde de la fecha de la inscripción en el Gobierno Civil, se tuvo el nuevo campo de Pilatos, gradas, vestuarios, vallas y una pequeña entrada, para que todos pasasen por taquilla. Así pues el 6 de enero de 1923 días antes de la presentación oficial, tuvo un partido amistoso, el Unión Cervantes filial del conjunto buñolero, (dicho nombre viene porque el alma aquel equipo de chavales era Daniel Osca, que tenia su casa en dicha calle) y el Buñol SC. El resultado fue de tres a uno para el primer equipo y el marcador se situaba con 1 – 0 para el filial por obra de Pompeyo Criado, el empate a 1 – 1 lo consiguió Vicente Hernández (Churrico), 1 – 2 Estivaliz y 1 – 3 Palmer.
El encuentro tuvo una presencia de público de cerca de 1300 personas, que no pagaron nada por ver el partido. El partido fue dirigido por dos colegiados que se repartieron los minutos, Miguel Ferrer dirigió la primera parte y Sr. Vidal el resto del encuentro.
La presentación oficial del Campo de Pilatos fue el 17 de enero, un miércoles con una gélida tarde, habían pasado tres años de la fundación del Buñol SC por aquel grupo de chavales. Nadie se lo quería perder, la festividad de San Antón, fue el reclamo y sobre las tres de la tarde con presencia del Alcalde D. Fernando Galán, acompañado por el Presidente de la Federación D. Augusto Milego y otros altos cargos de la Federación, se inauguró el nuevo campo de fútbol, llamado Campo de Pilatos, todo un lujo para los practicantes a este deporte y con una entrada de 1 céntimo por adulto, el chiquillo entraba gratis. El encuentro amistoso se jugó contra el Gimnástico, el resultado fue de empate a uno con goles de Arroniz que hacia que se adelantará el Gimnástico y Simón que igualaba la contienda para los buñoleros. Las alineaciones de ambos conjuntos fueron:
Buñol SC; Boro, Civera, Ventura, Julián, Martínez (Paco Bola), Garrigues, Simón, Estivaliz, Palmer, Hernández (Churrico) y Más.
Gimnástico; Cusi, Sáez, Ortíz, Lujan, Casimiro, Montero, Arroniz, Aurelio, Silvino, Marcos y Calvo.
Una vez terminada la temporada, se celebró una pequeña asamblea general, en el cual, se dio cita, todas las personalidades del pueblo, se aprobaron las cuentas del club y se estableció la cantidad a pagar para ver los partidos, la cual ascendía a la cantidad de 1 céntimo para los de general de pie y de 3 céntimos para los de sentados. De esta Junta General, salió la directiva formada por:
Presidente: D. José María Pérez
Vicepresidente: D. Deseado Morán
Secretario: D. Miguel Ferrer
Tesorero: D. Leopoldo Galán
Cajero: D. Leonardo Más
Vocales: D. Desiderio Criado
D. Vicente Martínez
D. Francisco Martínez “Paco Bola”
D. Alfonso Martínez
D. Dativo Luján
D. Claudio Galán
El campeonato de peñas se lo lleva de calle el conjunto del Unión Cervantes, que tiene los mejores jugadores, además entre los componentes de las peñas, califican a este equipo como el filial del primer equipo. Y el jugador que quiera estar en el Buñol tiene que pasar antes por este equipo, pero además hay que destacar.
Esta nueva junta directiva, tuvo la suerte de comenzar su mandato, con todas las tareas administrativas hechas y con unas instalaciones terminadas, pese a los pequeños retoques que se podían mejorar. Con el terreno de juego terminado, con una valla que rodeaba el terreno de juego, vestuarios (con agua directa de la acequia del roquillo), y una entrada principal casi terminada y un muro de tres metros que rodeaba todo el campo de fútbol. Comienza la temporada para el Buñol Sporting Club, su nueva temporada.
El equipo de esta temporada es el siguiente:
Morales, Rodríguez (Mila), Hernández (Churrico), Martínez (Paco Bola), Giménez, Sáez (Canina), Monterde, Julián, Vicente Pérez, Claudio (Galán), Dativo Luján, Vicente Rodríguez (Cabota), Perelló, Garrigues, Civera y Ventura.
Una campaña que paso más con penas que gloria. Los aficionados todavía no entendían el fútbol como hoy lo conocemos, no comprendían el juego, pero eso sí, cada día que se jugaba en el Campo de Pilatos, los aficionados respondían para apoyar a sus paisanos y intentar doblegar a sus rivales.
El campeonato de peñas comienza a tener más auge, si bien el equipo a batir es el equipo del Unión Cervantes, a este le sale varios equipos que comienzan a dar que hablar como, los Vencedores y los Verdolagas.
Temporada 1924 – 25
Nueva temporada y la afición siguen creciendo, gracias a las peñas que comienzan a aflorar, para intentar llegar algún día al primer equipo. Equipos de Peñas como el Unión Cervantes, (que se podría decir que era el filial más inmediato al Buñol Sporting Club) que realizaba partidos amistosos con otros equipos de poblaciones de alrededor a la de Buñol. De esta peña salen varios jugadores, por mencionar a uno de esta temporada Gregorio Galarza Hernández.
Esta temporada con mucha gente joven, el equipo sigue estando luchando en la segunda regional, en el grupo B, donde militan muchos equipos de la capital.
Entre las peñas y el Buñol Sporting Club, los aficionados cada vez van a más, hay encuentros de chavales, que consiguen llevar al Campo de Pilatos a varios cientos de personas, entre ellos los familiares de los jugadores.
El campeonato de peñas sigue lanzando jugadores al primer equipo, siendo el equipo que más aporta a este primer equipo el conjunto del Unión Cervantes. Equipo que en este año ha ganado la gran mayoría de los encuentros disputados.
Nuevamente en el verano, comienza el baile de futuros presidentes de la entidad, que poco a poco, esta cogiendo peso dentro de la sociedad de Buñol. Hay algunos buñoleros, que lo que les gustan es figurar y poco trabajar. Esto hace que varios directivos estén muy enfadados y consideren que es mejor cambiar de aires.
La directiva que sale en el verano de 1925 esta formada por:
Presidente: D. Deseado Morán
Vicepresidente: D. Dativo Luján
Secretario: D. Miguel Ferrer
Tesorero: D. Desiderio Criado
Cajero: D. Leopoldo Galán
Vocales: D. José María Pérez
D. Vicente Martínez
D. Alfonso Pérez
D. Fernando Galán
D. Claudio Galán
A esta nueva directiva que regirá los destinos del Buñol Sporting Club, se le dominará como el clan de los Galanes, ya que los tres hermanos por primera vez y última coinciden en la directiva buñolera. Y según decían las malas lenguas, que eran ellos los que mandaban en la entidad blanca y a lo mejor no iban mal encaminados.
Pero a pesar de estas habladurías, la presidencia de D. Deseado Morán, se recordará por las penurias económicas que tenía el equipo. Sobre todo a la hora de hacer el pago al árbitro que pitaba. Si no se tenía la friolera cantidad de 6 pesetas (0,04€), el presidente del equipo, bajaba al molino del que era casero, cogía un pato o un gallo, y se lo daba al colegiado de turno. Este viendo lo que le traía le decía: “oiga, que quiere que haga con el pato o gallo” a lo cual le contestaba el bonachón de D. Deseado Morán; “si no tengo más dinero para darle, por lo menos con esto saldamos las deudas.”
En esta campaña, es la última para el jugador Vicente Hernández (Churrico), que a finales de la temporada ficha por el Levante F. C y la última también para el jugador Francisco Martínez “Paco Bola” que cuelga las botas tras siete años defendiendo los colores de la entidad blanca.
Entre las peñas existe un pequeño malestar, ya que, el equipo del Unión Cervantes, se refuerza con jugadores de la localidad de Yatova y de Macastre, para los partidos con más rivalidad. A pesar de estos refuerzos, la peña Verdolagas, consigue doblegar al Unión Cervantes y dejarlo en tercera posición, ocupando la segunda posición la peña Sami.
La directiva quiere buscar para esta temporada, un revulsivo que sirva, para que el equipo luche por estar entre los primeros puestos. Realizando la siguiente formula: dado la cantidad de peñas que hay, la competición en lugar de realizarla entre los meses de abril hasta mayo, en esta temporada se organiza entre los meses de junio hasta agosto. El campeonato de peñas, se salda con un incremento de equipos contabilizando un total de nueve, de las cuales, saldrán varios jugadores para el primer equipo, así también se alarga la temporada y se consigue algo de dinero extra. Los nombres de las peñas son: los Cervantes, los Verdolagas, Sami, Vencedores, Huertos, Prados, Tramposos, Ocultos y Humildes. De esta criba salen los jugadores Galarza, Gregorio, Criado y Miguelín.
Con los veteranos del equipo y la mucha juventud, esta temporada realiza un buen campeonato liguero. Estando luchando entre los primeros puestos, consiguiendo varias goleadas sonadas y labrándose un futuro muy bueno.
El ciclo de dos años cumple a su fin, y D. Deseado Morán, tiene que dejar el cargo de Presidente del Buñol Sporting Club. La Junta General proclama un nuevo presidente, con unas ideas más modernas y que seguro pueden dar con el ascenso de la categoría.
Esta nueva directiva estaba formada por muchos directivos de anteriores mandatos, pero con varios elementos nuevos:
Presidente: D. Dativo Luján
Vicepresidente: D. Leopoldo Galán
Secretario: D. José María Pérez
Tesorero: D. Pompeyo Criado
Cajero: D. Vicente Martínez
Vocales: D. Virgilio Vallés
D. Daniel Moscardo
D. Manuel Ortíz
D. Venancio Zanón
D. Rizal Masmano
D. Edmundo Criado
Con la nueva directiva formada, se comienza a elaborar de nuevo una plantilla acorde a las pretensiones que se tienen. Buscando de nuevo en los equipos de peñas y consiguiendo de nuevo dos nuevas promesas como Ferragut y Ballester.
En esta temporada el Buñol SC consiguió ser el único equipo imbatido del campeonato. La fase final de aquel campeonato fue de autentico escándalo, se enfrentaban el primero del grupo A, el CD Colón (filial del Levante), contra el primero del grupo B el Buñol SC. Fue una final a doble partido, donde el primer partido se disputo en el Campo de la Cruz, que se encontraba en el camino hondo del Grao, propiedad de Levante. En dicho encuentro el Buñol SC venció por 1 – 2 Las aficiones se enfrentaron en las gradas con insultos e incluso algún que otro tortazo se pudo ver. El segundo partido con la alegría de haber vencido en la casa del rival, el Buñol SC en el Pilatos, se paseo, no hubo insultos, ni agresiones, puesto que su rival se fue con las orejas agachadas a su casa. Este récord que el Buñol SC consiguió en esta temporada ha sido superado, pero para que entonces fuera un logro para los jugadores.
Los nombres de aquellos jugadores que gozaron de la gloria por llegar a lo más alto del campeonato fueron: Cusi (portero), Vicente Palmer, Sechermes, Estivaliz Alepuz, Ferragut, Pompeyo Criado, Miguel Galán, José Gimena, Perelló, Mila (portero), Galarza (Abuelo Roque), Blasco, Vicente Rodríguez “Cabota”, Gregorio Galarza, Román Sáez, Francisco Simón, Pastor, Joaquín Palmer, Gil, Corachan, García, Puchades y los hermanos Alvarez.
En aquel año, los aficionados abarrotaban el terreno de juego con cerca de 2000 personas. Casi el 50 % de la población estaba en el campo de Pilatos para animar a sus paisanos, donde se pagaba una perrica para ver el fútbol.
La delantera buñolera de la temporada 27 – 28 en comentarios que realizaban los directivos y prensa de la capital, fue comparada con la “Eléctrica” que tenía el equipo del Valencia F. C.
Dicha comparativa hace que la directiva del Valencia y concretamente el Director General D. Luis Colina, negocie con el Presidente del equipo buñolero para jugar un amistoso y poder observar el directivo valencianista, a los jugadores buñoleros que han conseguido tan épica temporada.
De este partido amistoso, se reforzó la plantilla con Vicente Hernández. Con este refuerzo la plantilla buñolera tiene más calidad para afrontar este partido amistoso. Esto hace que varios jugadores buñoleros piensen que es hora de cambiar de aires, porque varios ojeadores están en este partido, para observar a ese equipo que ha sido imbatido en una liga regular.
Estos nuevos equipos desmantelarán el equipo, muy a pesar de los jugadores, que llevaban en el corazón a Buñol. Pero la ilusión de poder jugar en equipos punteros y de mayor prestigio, hacen que esos jugadores se enrolen en varios proyectos interesantes tanto económicamente como deportivamente.
El Valencia afronta este partido como un entrenamiento más y de la mano de Antón Fivber entrenador del equipo valenciano, formo una plantilla compuesta por jugadores noveles, pero a la vez veteranos. El equipo que salto al campo fue el siguiente:
Valencia; Villarroya, Moline, Alba, Torregaray, Rey, Calvo, Cubells, Rodenas, Imossi, Miguel y Larañaga.
Buñol; Mila, Vicente Palmer, Vicente Ruiz “Cabota”, Sechermes, Estivaliz Alepuz, Ferragut, Pompeyo Criado, Miguel Galán, Vicente Hernández “Churrico”, José Gimena, Galarza (Abuelo Roque).
Como jugador más destacado de aquella época, tras jugar ese encuentro D. Vicente Hernández “Churrico” ficha por el Valencia FC, por una temporada.
El campeonato de peñas sigue aportando jugadores a la primera plantilla, y esto hace que muchos chavales, tengan la ilusión de formar parte del equipo, pese a que sus padres no quieran que pierdan los jornales que puedan aportar para la casa.
Una vez conseguido el campeonato de 27 – 28 y tras la advertencia de pago del arrendamiento del Campo de Pilatos, en el mes de junio, D. Francisco Carrascosa Pilán propietario de los terrenos de Pilatos, y después de haber ido hablar con el presidente del Buñol SC en varias ocasiones.
De manera unilateral rescinde el contrato de arrendamiento con la directiva del Buñol Sporting Club, por impagos de los últimos nueve meses. Una vez hecho esto, se lo arrienda el terreno, a un labrador buñolero conocido como “el Tío Dorau”, quien comenzó a labrarlo y colocarlo de repollos y otras hortalizas.
Como no hubo entendimiento durante los dos meses siguientes con Francisco Carrascosa, el equipo se disolvió, aunque las dos peñas que había en la localidad para suministrar jugadores a la primera plantilla, siguió jugando al fútbol en el campo de la Balsa Nueva y jugando amistosos contra equipos de la provincia.
Desde la consecución del campeonato en 1928 hasta 1932, cuatro años que el Buñol SC no tenía campo para poder disputar sus partidos, y muchos jugadores de aquella plantilla se desperdigaron por diversos equipos, unos al Gimnástico, y otros al Burjassot, Carcaixent, Castellón, Elche y algunos de esos jugadores llegaron a equipos grandes como Levante y Valencia.
Durante estos siete u ocho años, lo miren como quieran, pasaron como Presidentes del Buñol Sporting Club cuatro amantes del balón pie, buenos deportistas, buenos compañeros y sobre todo, personas sencillas, que humildemente aportaban lo que podían al fútbol. Estos cuatro Presidentes fueron:
D. Leopoldo Galán 1920 – 1922
D. José María Pérez 1922- 1925
D. Deseado Morán 1925 – 1927
D. Dativo Luján 1927 - 1928
Cuatro Presidentes que aportaron los elementos necesarios para que el Buñol Sporting Club, se instalará en los corazones de los buñoleros, para que su labor como presidentes de aquellos años fueran reconocidos por todos y por todas. Su sacrificio en labor del deporte rey fue basto, duro y en algunos momentos intensos. Hay que recordar que aquella época, Buñol, no tenía una economía muy buena, sino todo lo contrario, lo que había era hambre y miseria. Tan solo cuatro o cinco familias se podían permitir los lujos de aquellos años.
Presidentes y directivas que lucharon por seguir teniendo un equipo de fútbol en la localidad de Buñol, de luchar por el deporte en Buñol y de dar a conocer el nombre de Buñol en toda la geografía de la provincia de Valencia. Personas que sin ningún ánimo de lucro, quisieron que los jóvenes de la localidad tuvieran la ilusión de disputar un partido de fútbol, que durante una hora más o menos, dejaran los que haberes del hogar, y disfrutará del deporte.
Estos cuatro presidentes, consiguieron realizar una pequeña revolución en la localidad de Buñol. Una revolución que obtuvieron grandes resultados para el equipo, ya que, si los chavales de aquella época no hubieran querido jugar al fútbol, el equipo de fútbol del Buñol Sporting Club, no hubiera llegado a conseguir el campeonato de 1927 – 28 tan satisfactorio para los aficionados y no aficionados al fútbol de la localidad buñoleras.